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EL DRAMA DE CASARSE SIN SABER QUE SON HERMANOS


“Puede besar a la novia”
¡Que sean muy felices!
¡Vivan los novios!
Con esas hermosas frases, culmina la ceremonia de un matrimonio entre las parejas, que previamente juran amarse para toda la vida, ante la autoridad civil o por la iglesia. Reciben abrazos de sus padres, los cuales no esconden lo feliz que se sienten al ver a sus hijos casados. Acto seguido, se van a compartir con la familia y los invitados, quienes los esperan con sendos regalos, a la vez que los premian con atronadores aplausos, felicitándolos y deseándoles a los novios la mayor cantidad de éxito y felicidad posible. Comparten en el mejor de los ambientes según sea el caso. Si los recién casados son de familia rica, o de familia menos pudiente; en ambos casos, se nota el gran esfuerzo por hacer la mejor demostración de organización, así como la impecable decoración de la sala. Bailan, ríen, disfrutan y en medio del fragor que les brinda ese gran momento, la novia luce su mejor sonrisa, y otro tanto hace el novio.

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

Al finalizar la estupenda reunión, los novios abandonan el salón, y en algunos casos, ni siquiera se despiden, pensando que lo hacen porque son los seres más felices de la tierra. Así comienza lo que hemos dado en llamar “luna de miel”, lapso en el cual, se desbordan las más cálidas pasiones, viajes, paseos, regalos y hasta hablan de la preparación para encargar a los bebes y de esta manera, sellar esa feliz unión matrimonial.

PERO NO TODO ES FELICIDAD

Pero ¿que sucede cuando una pareja se casa y al correr del tiempo descubren que son hermanos? Hay historias que parecen de película pero que ocurren en la realidad. Son muchos los casos que se pudieran mencionar aquí, de personas que se casan y resultan ser hermanos o primos, debido a que la familia se ha disgregado y los padres o familiares más directos no hacen nada porque se conozcan los hijos procreados fuera del seno matrimonial o de concubinato. Esto funciona, no solamente para el padre, sino también para la madre.
En ese sentido, han sucedido casos en los que los padres se separan y se casan de nuevo. Es aquí donde existe el peligro que sucedan esas realidades y todo por no seguir la relación familiar, ya que en su mayoría, los padres ni se cruzan palabra alguna. Se mudan a otro estado y allá procrean hijos que ya adultos, hacen un viaje al mismo lugar donde se casaron sus padres, conocen a una chica o un chico, ambos sienten el flechazo instantáneo y comienzan un hermoso romance que culmina  con el fruto de la procreación de un bebe.
HERMANOS SEPARADOS

Dos hermanos (hembra y varón), fueron separados de niños y uno de ellos dada en adopción. Años más tarde, la casualidad quiso que se encontraran y sin saber que eran hermanos, se casaron. Todo Se descubre cuando el hermano le presentó su esposa a su madre y ésta le dice que ella es su hija y por lo tanto su hermana.

GEMELOS ADOPTADOS
Unos gemelos que fueron separados y dados en adopción poco después de nacer a familias diferentes; se casaron sin saber que eran hermanos, ya que los padres adoptivos no les informaron que tenían un hermano o hermana,

novios hermanos

           SE CASARON SIN SABER QUE ERAN HERMANOS

 

 

TUVO UN HIJO SIN SABER QUE ERAN HERMANOS
Otro caso de esa ignorancia, sucedió cuando María y Juan se conocieron en una tasca y desde ese momento comenzaron un hermoso romance, el cual trajo como fruto la procreación de un bebe. Con el tiempo se enteraron de que eran hermanos y que ahora tenían un hijo que también era su sobrino.

¿SOMOS HERMANOS. ¿Y AHORA QUE HACEMOS’?
Esta es la pregunta obligada que se hace una pareja después que se han casado sin saber que son hermanos. Desde ese momento comienza un drama entre ellos. No saben qué hacer. ¿Dime qué hacemos? Le dice ella al padre de su hijo sobrino. -No sé, le contesta el. O quizás alguno de los dos, le diga al otro. -Tú eres el culpable. No, la culpable eres tú, y así se la pasen todo el tiempo. En esa diatriba siguen ambos sin saber hasta cuándo. Es de suponer, que siempre existirá la posibilidad de que la separación sea uno de los caminos a seguir. Quién sabe. Mientras tanto, ese niño va creciendo y cuando sea un adulto, por supuesto que no sabrá si decirle a su padre tío, papá o “papatío”, por citar sólo a uno de ellos.

¿CÓMO EVITARLO?

Creemos que la principal forma es la unión de la familia, de manera que todos, no solo se conozcan, sino que también sepan dónde están sus familiares más directos, para evitar que exista la posibilidad de que un hermano o primo se casen sin saberlo. Otra es la creación de conciencia entre todos los seres humanos, en cuanto a que debemos conocer mejor a la persona que vayamos a escoger como esposa, indagando ¿cuál es la procedencia?, ¿quiénes son los familiares?, ¿dónde vivían?, ¿cuántos hermanos tienen?, entre otras informaciones sobre su pareja. Una última recomendación sería, tener mucho cuidado con las relaciones amistosas que conocemos por Internet. Indaguemos bien, para no llevarnos sorpresas desagradables. Si esto se hace previamente, de seguro estaremos evitando que algún día uno de nuestros hijos tenga que decirnos: Papá, ¿cómo le digo? tío, Papá o papatío. Por estas y otras razones, hay que crear conciencia entre todos, de manera que evitemos crearle a nuestros hijos ese tipo de inconvenientes, dándoles información exacta de quienes son sus hermanos, primos y otros familiares cercanos.

 

 

 

Email. electoreslibresnacional@gmail.com

 
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